Elecciones tensas, descontento ciudadano, cambios en la política de Estados Unidos y giros geopolíticos: 2026 se perfila como un año clave, y no precisamente uno que traiga más certezas.
El riesgo político: una nueva variable que las empresas deben incorporar
El balance del riesgo político y social en 2025 es claro: según el índice Coface, el riesgo político global alcanzó un nivel histórico del 41,1 %. Y todo indica que no se trata de algo pasajero, sino de una tendencia estructural impulsada por dos factores principales:
- La intensificación de conflictos armados: la guerra en Ucrania y las tensiones en Medio Oriente continúan profundizándose.
- El alza de disturbios internos: las protestas sociales—muchas veces violentas—siguen tensionando a los gobiernos.
Este nuevo escenario obliga a las empresas que operan a nivel internacional a incorporar el riesgo político como un factor permanente en sus estrategias de crecimiento, políticas de cobertura y decisiones de inversión.
En este contexto, estos son los tres riesgos políticos y sociales que las empresas deben monitorear de cerca en 2026.
Riesgos N.1 Ciclos electorales e inestabilidad política — evalúe la exposición de su país
Durante 2026, esta inestabilidad estructural se va a manifestar sobre todo en las elecciones.
Estados Unidos
Tras un 2025 marcado por el retorno de Donald Trump, las elecciones de medio mandato de noviembre de 2026 serán decisivas. Se renovará la Cámara de Representantes, 35 escaños del Senado y 36 gobernaciones, lo que podría alterar totalmente el mapa político.
América Latina
La región también vivirá meses decisivos:
- Brasil: las presidenciales de octubre podrían marcar un quiebre, con un Lula que pierde apoyo mientras busca un cuarto mandato.
- Colombia: las presidenciales de 2026 se realizarán en un ambiente tenso, ya que Gustavo Petro no puede ir a la reelección.
- Perú: las elecciones generales están agendadas para abril de 2026, tras la destitución de Dina Boluarte en octubre de 2025.
Europa
El continente entra en 2026 con un reordenamiento político importante:
- Hungría: la brecha entre Orbán y la oposición de Péter Magyar se ha reducido, abriendo la puerta a un cambio tras 15 años de continuidad.
- Francia: las municipales de marzo serán un termómetro clave para las presidenciales de 2027, en un contexto donde la extrema derecha tiene fuerte presencia.
- Suecia: las elecciones de septiembre mostrarán si los Demócratas Suecos consolidan su rol como segunda fuerza política.
África
La tendencia de deterioro democrático sigue fuerte:
- Habrá elecciones en Argelia, Etiopía, Marruecos, República del Congo, Uganda y Benín, país marcado por un intento de golpe de Estado en diciembre de 2025.
- En países donde presidentes de avanzada edad fueron reelectos en 2025 —como Camerún— podrían abrirse escenarios de transición.
Asia
En Asia, uno de los focos principales será Bangladesh, que celebrará elecciones legislativas y un referéndum constitucional en febrero, dos años después del levantamiento estudiantil que terminó con un ciclo de quince años de gobierno.
El riesgo electoral no depende solo de los resultados, sino de la incertidumbre, la polarización y los cambios bruscos que pueden afectar comercio exterior, política industrial y decisiones fiscales.
Ruben Nizard, Jefe de Investigación Sectorial y Riesgo Político, Coface.
Riesgo N.2 – El malestar social que desafía a los gobiernos
En 2026, los jóvenes y las poblaciones agotadas por crisis sucesivas podrían volver a liderar movimientos sociales.
Los datos del índice Coface muestran un alza del riesgo social en países donde la juventud juega un rol central en las protestas.
Asia y África
Las manifestaciones siguen aumentando:
- Nepal: bastaron dos días de protestas para que renunciara el primer ministro.
- Indonesia y Filipinas: los jóvenes se movilizaron contra reformas impopulares y corrupción.
- Marruecos: el movimiento GenZ212 se volvió clave en las protestas por el deterioro de los servicios públicos.
- Madagascar: semanas de manifestaciones terminaron en un golpe militar.
- Irán: nuevas protestas desde inicios de 2026 confirman una presión creciente sobre un régimen debilitado. La represión ya no logra contener un descontento profundo y persistente.
Coface ubica a Irán como el segundo país más frágil política y socialmente en 2025 (86 %, solo detrás de Sudán).
Anna Farrugia, Economista de Coface.
Economías avanzadas
El malestar también crece en países desarrollados:
- Francia: las protestas agrícolas intensificaron un clima ya tensionado desde el movimiento “Bloquons tout” de 2025.
- Bulgaria: manifestaciones lideradas por la Generación Z forzaron la renuncia del gobierno.
- Italia: sindicatos lanzaron una huelga nacional contra el presupuesto 2026.
- Reino Unido: debates sobre inmigración y manifestaciones pro-Palestina mantienen la tensión social.
- Estados Unidos: la política arancelaria genera presión interna, ya que el 80 % de los aranceles recae sobre empresas y consumidores locales.
Riesgo N.3 Tensiones geopolíticas, rivalidades de poder y conflictos prolongados
La captura de Nicolás Maduro a inicios de enero demostró que 2026 continúa marcado por una geopolítica altamente volátil.
Estados Unidos endurece su postura en un contexto global inestable, mientras el Tribunal Supremo deberá pronunciarse sobre el alcance legal de las facultades arancelarias del Ejecutivo.
A esto se suman conflictos prolongados:
- Rusia–Ucrania: la guerra entra a su cuarto año sin señales de resolución.
- Medio Oriente: pese al alto el fuego entre Israel y Hamás, la región sigue extremadamente frágil.
Para las empresas, este escenario exige:
- un seguimiento político más robusto,
- diversificación geográfica,
- mayor flexibilidad en las cadenas de suministro,
- y la integración del riesgo país en decisiones estratégicas
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