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05/03/2015
Noticias Corporativas

Para el 2015 se prevé una recuperación del crecimiento mundial/ Asexma

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 La economía mundial ha entrado en una fase confirmada de recuperación, aunque lenta y desigual. Hay varios factores que explican la difícil naturaleza de la recuperación posterior a la crisis. Estos incluyen altos niveles de deuda pública y privada, una dinámica de crédito por debajo de las tasas anteriores a la crisis, un nuevo riesgo de deflación en la eurozona y una debilitada confianza a largo plazo entre los agentes económicos.

 

“Por ello, Coface prevé un crecimiento mundial del 2,4% para el año 2014, un aumento de 0,1 puntos en comparación a 2013. Aunque es casi imperceptible, y su nivel sigue por debajo de los niveles de crecimiento previos a la crisis que eran del orden de entre un 4% y 4,5% en 2006 y 2007 respectivamente, este es el primer aumento desde 2010.

 

Las economías avanzadas se han convertido en el principal motor de crecimiento de esta aceleración, representando el 1,6%, que son 0,3 puntos más que en 2013; mientras que los países emergentes han registrado una desaceleración de una magnitud equivalente  a 4,3%, disminuyendo en 0,3 puntos. En 2015 se estima que la aceleración mundial continuará paulatinamente, con un crecimiento de un 3,2%, con un incremento de un 0,9 puntos comparados con 2013”, explica Louis des Cars, CEO Coface Chile.

 

En la eurozona  a pesar de algunos fracasos, el riesgo país sigue mejorando. El panorama europeo se distingue por una fuerte desigualdad en cuanto a la recuperación. Su crecimiento se ha revisado ligeramente a la baja hasta un 0,9% debido a pronósticos menos favorables para Alemania,(1,6%), Francia (0,4%) e Italia (-0,2%). En la eurozona en el segundo trimestre Coface ha observado una caída en la confianza empresarial, avivada por las tensiones geopolíticas en Ucrania y los riesgos deflacionarios.

 

En España,  se confirma la dinámica de la recuperación, con un crecimiento previsto para el 2014 de un 1,2% y de un 1,7% para el 2015. El resurgimiento de la demanda interna, la mejora de la situación financiera de las empresas, exportaciones dinámicas y el descenso de las insolvencias con una caída interanual del 30% a finales del junio ha impulsado la caída en los riesgos españoles. Estas mejoras han llevado a Coface a elevar su evaluación, B bajo vigilancia positiva desde junio de 2014 a A4.

 

La evaluación A3 de Holanda una con previsión en 2014 de un 0.7% y Bélgica con una previsión de un 1% en 2014,  se acompaña ahora de una vigilancia positiva. En ambos países ha regresado el crecimiento impulsado por las exportaciones; y se observa un repunte en la inversión y una caída en las insolvencias empresariales.

 

Por su parte, tras un choque externo en el primer trimestre, Estados Unidos se ha reactivado con un fuerte crecimiento, pronosticando terminar con un 2% en 2014.

Muy por el contrario enfrentándose a desafíos macrofinancieros y políticos, y teniendo en cuenta su impacto en la actividad  empresarial, Cofacebajó la evaluación de riesgo paísde Rusia, Turquía y Venezuela.

 

La evaluación de riesgo país de Rusia se degradó a C. La crisis ucraniana ciertamente ha tenido un impacto negativo en el crecimiento con una previsión de 0% en 2014, principalmente debido a la caída en la inversión y a la desaceleración en el consumo. Por otra parte, las dificultades de inversión ya eran perceptibles en 2013 e ilustran la falta de confianza de los agentes económicos rusos en el clima empresarial. Las grandes fugas de capitales de Rusia desde 2008 son prueba de ello. También hay que tomar en cuenta el hecho de que las empresas rusas están enormemente endeudadas en términos de divisas. Con un limitado acceso a los mercados debido a las sanciones actuales y algunas también afectadas por la caída del rublo, las empresas se enfrentan a mayores plazos de pago de aquí a un año.

 

La evaluación de Turquía se ha degradado a B.Mientras que la actividad económica de Turquía muestra cierta capacidad de recuperación con un 3,3% para 2014, en elsector empresarial la deuda externa sigue siendo alta, lo que incrementa la exposición al riesgo cambiario. La lira ha demostrado ser muy volátil y sensible a los cambios en las políticas monetarias de la Reserva Federal Americana (FED). De hecho, la experiencia de pago de Coface en relación a las empresas turcas se ha deteriorado considerablemente. A nivel político, las crecientes tensiones en las fronteras del país es probable que afecten a la estabilidad interna.

 

Venezuela se encuentra ahora en la categoría D. El país se ha hundido en la recesión con un 2,5% menos e híper inflación 64% en 2014, provocado por la escasez de bienes y con el telón de fondo de las tensiones políticas y sociales. El riesgo de nacionalización y, sobre todo de racionamiento de las importaciones, el control de los precios y márgenes, han arrojado una sombra sobre un entorno empresarial muy difícil para las empresas.

 

“Por ello, el mapa de riego país que Coface se ha actualizado en línea con este reequilibrio de crecimiento, y también de la inestabilidad política y financiera en los principales países emergentes. En esa línea la mayoría de las evaluaciones revisadas al alza se refieren a países de economías avanzadas. Todas las evaluaciones degradas por Coface son de países de economías emergentes”, concluye des Cars.

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